Pocas semanas han pasado desde la editorial de Clarín en la que sentenciaba el inicio de la debacle del gobierno de Macri, desde eso hasta el día de la fecha la imagen del presidente y de su gobierno viene en picada y según trascendió, el propio gurú y asesor del presidente, Jaime Duran Barba sentencio duramente: “No se puede gobernar haciendo tonterías”.
Y la tensión, durante las ultimas semanas a ido en crecimiento, marzo se corona, tal vez, como el inicio del año político y comienza con todas las miradas puestas en el inicio de la huelga docente con 72 hs de paro, la movilización de la CGT que se presume, anunciará el primer paro general al gobierno de Macri y el 8 de marzo, con la movilización por el paro internacional de mujeres.
Pero la cosa no termina ahí, durante la segunda quincena de marzo, las organizaciones sociales y barriales se plantean la realización de ollas populares a lo largo y ancho del país; también se espera que la movilización del 24 de marzo sea una de las más convocantes de los últimos años.
A simple vista se puede observar que marzo comienza con un ímpetu fuerte para todos los sectores sociales, en un país donde la desocupación aumenta a ritmo creciente superando ampliamente los dos dígitos, junto a la actividad en las industria y la construcción acumulando 12 meses decrecimiento y los fantasmas de la corrupción que rondan el entorno del presidente.
A medida que voy cerrando estas lineas se encuentra culminando una de las movilizaciones docentes mas multitudinarias, que no se trata de solamente de una manifestación por un reclamo salarial, si no es en contra del atropello y el intento de doblegar a la educación publica, intento que quedo plasmado a través de la instalación de la idea del voluntariado(recomiendo leer una nota realizada por los colegas de la Revista Anfibia llamada “La ideología del voluntariado), la implementan de las listas negras, amenazas a dirigentes y tantas otros métodos para intentar quebrar a la combativa docencia.
No es casual que tanto el gobierno de Macri y Vidal carguen contra los maestros, la paritaria de los gremios docentes marca las discusiones salariales de todos los gremios; quebrar a la docencia, en definitiva, es quebrar al conjunto del movimiento obrero y atorgar aumentos a la baja.
Desde este lugar, se avizora un escenario realmente crudo para el gobierno, “Errores tras errores” han hecho caer la popularidad de la coalición de gobierno y a medida que los ajustes que se implementan al bolsillo de los trabajadores (recordemos que aun no golpeo el amento de mas del 100% que se prevee para abril en las tarifas del transporte publico), continuará en caída libre esta “Imagen positiva”, pero ¿Quien hoy será capaz de recepcionar ese caudal político? ¿La CGT? ¿El fragmentado peronismo? ¿Sergio Massa? ¿La izquierda?


 

 

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