Un sentido homenaje a Alfredo Olivera

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Alfredo Olivera (hijo) fue un periodista de esos que no abundan. Su papá le marcó el camino del oficio y lo ejerció hasta el último día con responsabilidad, honestidad y mucha capacidad.

En gráfica trabajó en diarios como el viejo Tiempo Argentino, Clarín, El Cronista y La Prensa, pasando en sus inicios por distintas secciones hasta consolidarse en política, su especialidad y su gran pasión. Analista como pocos, en sus columnas siempre ayudó a vaticinar lo que vendrá, como llamó a sus editoriales en el último tiempo. En radio también bautizó su programa en FM Cultura con el nombre será noticia, ratificando una vez más que su obsesión desde el oficio que amaba pasaba por anticiparse a la coyuntura para elevar la calidad del debate. Sus reflexiones profundas y sus preguntas infinitas quedarán marcadas a fuego en la memoria de todos sus lectores y seres queridos.

Dio cátedra de periodismo con su propio ejemplo, con su trayectoria y con su generosidad de regalar a cualquiera su tiempo de análisis. Le gustaba compartir su sabiduría en cualquier café. No se guardaba casi nada, aunque siempre tenía más para dar. No le importó nunca lo material. Su honestidad era imposible de cuestionar. Hizo escuela de periodismo por amor a la profesión. Y lo hizo extensivo a toda la familia. Sus sobrinos Francisco e Ignacio, quienes trabajan actualmente en el diario La Nación y en Ámbito Financiero, respectivamente, con quienes compartió su formación y los impulsó junto a su hermano José, también periodista, son sólo algunos ejemplos del legado familiar que dejó. También hizo lo propio Mariano de Vedia, hijo de su primo que se desempeña en el diario La Nación.

Su hijo Alfredo, creador de Radio “La Colifata”, eligió la comunicación como forma de vida entendida desde la ampliación de miradas, aunque desde un lugar terapéutico en su condición de psicólogo. Y su hijo menor, Andrés, tuvo el honor de compartir con él la profesión de periodista, que ejerció incluso en este mismo diario y que ahora lo convoca en otras tareas también relacionadas a los medios.

Alfredo Olivera es, pero sobre todo será, una gran pérdida en el tiempo. Su espacio en este diario será siempre suyo.

 

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